SAN FRANCISCO.- Recién sobre el final, Sportivo Belgrano pudo conseguir la diferencia por la que había hecho méritos durante los 90 minutos. San Martín pasó por San Francisco y dejó una pálida imagen. El 2 a 0 marca equitativamente la diferencia que hubo entre uno y otro equipo. Salvo en raros momentos, sobre todo cuando Lucas Oviedo se puso el traje de estratega y contó con la ayuda de Germán Medina, los "santos" lograron equilibrar las acciones. El local, con la conducción de Juan Pablo Francia,
fue elaborando una victoria que lo deja con la esperanza de acceder a la segunda colocación en la ronda final.
Las variantes, unas obligadas y otras tácticas, que realizó Miguel Amaya no le rindieron los frutos esperados. El equipo deambuló sin tener el equilibrio necesario para conseguir resultados positivos.
Para colmo, el local fue inteligente para atacar por los lugares donde mayores flaquezas experimentó la visita: por los costados. A los 2', Mauro Conocchiari estrelló un tremendo pelotazo en el travesaño, dejando un aviso de lo que se vendría.
Cada ataque por afuera era un zafarrancho para la defensa "santa", que nunca mostró seguridad en su accionar. En esto también ayudó que en el medio no marcaban; era una zona liberada.
El complemento fue un verdadero calvario para los tucumanos, que se mostraron impotentes para frenar los avances de local.
Cuando parecía que San Martín se iba a llevar un punto, llegó la justicia en el marcador: Gustavo Maccarone envió un centro al área, que Martín García cabeceó al gol prácticamente sin marca.
Pero todavía faltaba la frutilla del postre. Se jugaba tiempo extra y Francia, la gran figura del espectáculo, convirtió un golazo de antología ante la tardía reacción de Diego Pave. Los tres puntos quedaron en San Francisco. Y los "santos" se fueron sumando una nueva frustración. ¿Hasta cuándo?